Quiero ver cuajar, en oro, / los silencios de la tarde, / cuando el sol duerme en mi pueblo, / en sus piedras y en mi carne. (A.H.Q.)

GALERÍAS DE FOTOS ANTIGUAS

Recopilación de fotografías antiguas cedidas por los vecinos de la localidad. Pincha en una de las imágenes para ver todas las fotos de esa galería o en el enlace "Etiquetas" de la barra lateral para ver todas las fotos de una sección de una en una y con más explicaciones y detalles.


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La recopilación de fotografías se ha hecho para intentar mantener en nuestra memoria costumbres, hechos, personas. Las fotografías que se cuelgan en este fotoblog han sido cedidas por sus propietarios, pero como algunas tienen imágenes de grupos, si alguien que aparece en las mismas no quiere que la fotografía se divulgue puede ponerse en contacto con nosotros y la eliminaremos del blog.
Agradecimientos
Una empresa de este calibre no sería posible sin la aportación desinteresada de algunas personas que ocupan parte de su tiempo libre en conservar y difundir esta parcela de arte e historia que nos han legado nuestros más próximos antecesores. Esta labor callada, a veces durante muchos años, merece ser recompensada dando a conocer sus logros. Mi más sincero agradecimiento a todos los que colaboran para que todos seamos un poco más ricos en cultura disfrutando de nuestras raíces. Gracias a José Antonio Ramírez Quílez que ha sido, con la valiosa aportación de su colección (base principal de este blog), la persona que ha conseguido que este blog tuviera vida y por lo tanto más visitantes. Gracias también a la colaboración de Lely Marmesat y  a todos los que seguís aportando vuestras fotografías con tanta ilusión: a Pilar Tell Pina, a Dolores Valero, Carmen Quílez y Santiago Valero, Isabel Tirado, Maribel Valencia, Celia Ortín, Miguela Casanova, Joaquín Navarro, José Luis Secanella, Juan Carlos Muñumer.
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Uno de los mayores problemas es fechar las fotografías, intentamos dar una fecha exacta o aproximada pero vuestra colaboración es vital. Si veis algún error o podéis aportar algún dato estaré encantada de corregirlo, nos podemos comunicar por e-mail en la dirección valquilez@hotmail.com.

Los emblemas del Auxilio Social

La Orden de 29 de diciembre de 1936 sobre «asistencia a niños y ancianos» (BOE de 3-1-1937), procedía a la reorganización de los establecimientos benéfico-sociales existentes, al tiempo que prohibía terminantemente toda cuestación pública «que con destino a fines benéficos no haya sido previamente autorizada por este Gobierno General (art. 1.°)

La propia Mercedes Sanz Bachiller (fundadora del Auxilio Social y viuda de Onésimo Redondo) reconoció las dificultades surgidas con la interpretación literal de la Orden de 29 de diciembre, al parecer se interrumpieron las cuestaciones que el Auxilio Social llevaba a cabo para financiar su obra, aunque de manera pasajera ya que se reanudarona finales de febrero.

El Gobierno General, después de estudir la solicitud elevada por la Delegación Nacional de Auxilio Invierno de Falange Española de las JONS, aceptó la cuestación denominada Auxilio de Invierno, propuesta con destino al fondo de Protección Social y procedió a su autorización. Publicada como Orden del Gobierno General de 3 de febrero de 1937 comprendía todo el ámbito territorial de la zona nacionalista, fijando incluso la cuantía de los emblemas:
"La característica de esta cuestación consistirá en la colocación de un emblema distinto en cada una de ellas, a cambio de un donativo mínimo de 0,30 pesetas..." (art. 1º) 
Estos emblemas eran emitidos quincenalmente por la Delegación Nacional del Auxilio Social (Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S, posteriormente Movimiento Nacional). Esta iniciativa institucional de carácter benéfico se puso en marcha con el objetivo de recaudar fondos que se dedicaban a la asistencia a sectores desfavorecidos durante y tras la Guerra Civil. 

El sistema consistía en la emisión de series de emblemas ilustrados con un tema iconográfico que variaba periódicamente. Debía pagarse una cantidad de dinero (entre 30 céntimos y 1 peseta) para recibir uno de estos emblemas. De su venta se encargaban las mujeres de la sección femenina primero, y del Servicio Social Femenino después. Los emblemas eran públicamente exhibidos y su negativa a hacerlo daba lugar a la publicación de la noticia en la prensa local. La ostentación de los emblemas era obligatoria, junto con la entrada, para poder acceder a determinados espectáculos públicos.

El caso es que ante las dificultades recaudatorias, el Ministerio de la Gobernación dictó la Orden de 23 de mayo de 1942, declarando obligatoria la adquisición de los emblemas de Auxilio Social a todas las personas que asistiesen a "espectáculos públicos, retaurantes, cafés, bares, confiterías y establecimientos análogos" los días que estuviesen señaladas las cuestacioes. Las negativas serían sancionadas con multas de 5 a 100 pesetas y los propietarios que consintiesen la presencia de infractores en sus establecimientos incurrirían en sanciones de 100 a 500 pesetas.

Por lo común las cuestaciones o postulaciones eran anunciadas a través de los medios de comunicación previamente al día de su celebración indicando el emblema que correpondería para ese día.

El emblema desapareció años más tarde y en su lugr apareció una exacción titulada Cuota Pro Auxilio Social, que se reguló inicialmente por lo dispuesto en la Ley de Tasas y Exacciones Parafiscales de 26 de diciembre de 1958 y con más detalle por el Decreto de 10 de marzo de 1960 que convalidó dicha cuota. Gestionada por el Ministerio de la Gobernación, afectaba a los asistentes a espectáculos públicos, así como las consumiciones en restaurantes, bares, confiterías, fijando la cuantía del gravamen en 1 peseta.

Esta medida no solucionó los problemas económicos de Auxilio Social, ya que apenas se consiguieron fondos para cubrir los gastos de la obra, por lo que en el año 1963 se suprimió la Cuota Pro Auxilio Social por una subvención estatal.

Las ilustraciones están impresas en el recto de los emblemas. Los emblemas tienen una pestaña en la parte superior (para prenderse a modo de insignia en la solapa) donde por la parte delantera se imprimen las palabras "Emblema Corriente" y la cantidad que debía pagarse por ellos y en la parte trasera la serie a la que pertenecían.


Anverso del emblema del Auxilio Social


Reverso

Vale del Auxilio Social

El Greñicas


Variadas y dispares son las alusiones a la leyenda-realidad del Greñicas. Como sucede muchas veces la realidad supera a la ficción.

Veamos primero qué nos cuenta la leyenda:  
La tradición oral cuenta la leyenda de un agricultor de Montalbán llamado Juan Espés que, a finales del siglo XIX, se vio obligado a "echarse al monte" al haber desafiado a un adinerado y poderoso cacique local por los abusos que cometía contra los pobres y al que dejó maltrecho tras una pelea. Juan encontró refugio en el macizo de La Muela donde, perseguido por los seguidores y criados del cacique, éste pudo despistarlos al refugiarse en cueva, cuya entrada -circular y de pequeñas dimensiones-, quedaba oculta por los matojos que crecían a su alrededor.
 
Refugiado en el monte, descuidó su aspecto hasta que una larga y desordenada cabellera creció a la par que su barba con el paso de los días, alimentándose de lo que el monte le ofrecía y saciando su sed gracias a los manantiales que brotan en el macizo, la fuente de los Vaciones -muy cerca de la cueva-, y la fuente de Valdemiguel.
El paso del tiempo hizo pensar a Juan, que ya habrían olvidado en la localidad su reyerta con el cacique y optó por retornar para recabar noticias de su familia. Su aspecto descuidado y su melena le merecieron el apodo del "Greñicas" y contó que se refugió en una cueva que desde entonces se la conoce en Montalbán como la cueva del Greñicas. Sin embargo fue apresado y llevado a presidio -al parecer, al penal de Melilla-, del que se fugó en numerosas ocasiones, hacia tierras montalbinas, formando una cuadrilla de bandoleros que recorrieron el río Martín. Sin embargo, cansado de vivir acosado por las fuerzas de orden público, escapó a Francia, donde tuvo familia y murió.
texto: guía del Parque Cultural del Río Martín

Esta es la escueta noticia de la detención del Greñicas el lunes, 4 de enero de 1892
aparecida en el periódico La Vanguardia.

En este libro de los autores Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell
podemos encontrar una referencia a nuestro querido Greñicas uno

 de los últimos bandoleros románticos aragoneses del siglo XIX admirados
 y temidos por el pueblo, y cuyas aventuras han quedado en la tradición oral.
En esta publicación aparece la historia y vida de estos hombres que el tiempo convirtió en leyenda.
Y ahora veamos qué nos cuenta la historia, documentada con artículos aparecidos en los periódicos de la época y de una sentencia dictada por el Tribunal Supremo en un recurso de casación.
Gracias a Pedro Martínez por su ayuda para conseguir la sentencia.

https://dl.dropboxusercontent.com/u/43364872/SENTENCIA%20GRE%C3%91ICAS%20por%20pagina.pdf
Pinchando en la imagen podéis descargar la sentencia en PDF

Según el Diario de Avisos de Zaragoza del 8 de enero de 1892:
El Greñicas empezó su carrera criminal cometiendo un doble asesinato, con dos ancianos, padre e hijo de dicha población (Montalbán) por el año 1867. 

Juan Espés Rubio, alias Greñicas, fue sentenciado por la Audiencia de Zaragoza el 22 de enero de 1868 a la pena de cadena perpetua y accesorias por delito de homicidio y a cuatro años y ocho meses de presidio por otro de lesiones, penas que al reformarse el Código se conmutaron en 1871 por la de 20 años de cadena temporal y seis meses de arresto mayor. Esta condena la comenzó en el penal de Ceuta.

Juan Espés desertó del penal de Ceuta en mayo de 1872, fue capturado e ingresado en el mismo penal siendo sentenciado por el Consejo de guerra a sufrir las mayores privaciones.

Posteriormente fue trasladado al penal de Melilla de donde se fugó en febrero de 1878, y según el mismo Diario de Avisos de Zaragoza: "...desde entonces hacía sus incursiones al país de su origen, ya para cometer venganzas, ya para hacer robos y estafas. En la historia de la criminalidad de dicha comarca no se ha conocido otro que infundiera más pavor. El nombre de Greñicas erizaba los cabellos, atemorizaba a las gentes y asustaba a los niños: era una sombra, un fantasma, un demonio, peor que se le veía y todo el mundo lo callaba."

Muchos años después “El País” apunta que “Juan Espes (a) «Greñicas», que había llegado fugado por segunda vez del presido de Melilla, se propuso ser el terror el pueblo...”.

Efectivamente, durante 14 años el Greñicas fue uno de los bandoleros más temidos por los habitantes de la zona de Montalbán. Sus fechorías eran cometidas con la ayuda de su cuñado Ramón Aznar. Se sabe que alrededor del año 1889 envió una carta a D. Jerónimo Balduque, vecino de Montalbán, en la que a este y al cura párroco D. Pablo Calahorra les pedía recursos para marchar a América. Aunque la carta no contenía amenazas los vecinos se sentían intimidados por el Greñicas que estaba fugado de presidio. Estos le entregaron doscientos y pico reales.

Juan Villariz Gadea fue otro de los extorsionados. El Greñicas le pidió 200 duros, también con la excusa de marchar al extranjero, y al negárselos el Villariz, manifestó el Espés que se los diera por las buenas, y que si no podía le diera la mitad. Algunos días después se presentó Ramón Aznar Martín, alias el Aragonés, diciendo a Juan Villariz que su cuñado Juan Espés, estaba muy incomodado porque no le había llevado el dinero, y por esta causa la esposa de Villariz llevó por encargo de este 100 duros a casa de Ramón Aznar, a quien los entregó, acusándole recibo de dicha cantidad a los pocos días el Greñicas.

Días después, al llegar a su casa José Carral, fue sorprendido por Juan Espés, el que dándose a conocer y haciendo como que quería llevárselo hacia la cuadra, le pidió 300 duros, contestándole el Carral que le daría 50 duros al siguiente día, manifestándole el Espés que los entregara en casa de su cuñado Ramón Aznar, enviando el Carral por temor los 50 duros por conducto de su esposa, y después recibió carta del Espés diciéndole haber recibido la cantidad.

También envió carta a Lucas Quílez Martín, en la que decía que necesitaba 6.000 reales para marcharse a los Estados Unidos, acudiendo a él antes de emplear otros medios, para que le diera la mitad encargándole secreto, y que para la contestación se viera con su cuñado Ramón Aznar, a quién manifestó el Quílez que no la podía dar, pero que si Juan Greñicas lo tenía a bien, fuera a su casa, le daría una limosna, por lo que una noche inmediata se presentaron en casa del Quílez Juan Espés y su cuñado Ramón Aznar, donde les tuvo dos días, tratándoles bien y dando 5 duros al Espés cuando se marcharon.

El 2 de diciembre de 1891 Ramón Aznar recoge de José Carral para su cuñado Juan Espés 2 tapabocas valorados en 10 pesetas cada uno y 50 pesetas en metálico, a consecuencia de la carta que José Carral había recibido anteriormente.

En 1891, en la noche del 15 al 16 de diciembre, Juan Espés llamó a la puerta de D. Juan Francisco Sánchez, el Abogado, vecino de Montalbán, y preguntando por él y no encontrándose este en casa volvió el Espés, sin encontrarle tampoco, volviendo en la noche siguiente y hallando al Sánchez en casa, le dio un papel escrito en el que le decía que iba a hablarle con toda confianza, manifestándole que había vuelto al país para recoger dinero y marchar al África, por lo que temeroso el Sánchez le dio siete ú ocho pesetas que llevaba encima y marchó el Espés.

El 24 de diciembre, Juan Espés escribe una carta a Francisco Sánchez, escrita con lápiz, donde le indica que hable con algunos de los amigos para recogerle alguna cantidad de dinero para ponerse a salvo y retirarse de la tierra para no volver. Dos o tres días después escribe otra carta a Lucas Quílez en la que le decía que le suponía enterado de lo hablado con D. Francisco el Abogado, a quien había escrito para que recogiese lo que pudiera entre los amigos, y pensaba que él sería uno de ellos, así que confiaba en algo; pero ha sido todo lo contrario; que en vez de ser lo que esperaba, lo habían dado notorio todo el mundo; que había hecho muy bien, y les faltaba dar otro paso, que es el más peligroso, el de ver si lo podían coger vivo o muerto; pues para él era lo mismo; pero si el golpe lo dan en falso, desgraciado al que le toque el rayo, porque así como sabe que si le toca a él no va a haber perdón, él tampoco lo dará y buscará ocasión, [...] nadie sabe a quién le tocará; que ya que le dan la fama, que sea verdad en adelante, si no se cumplen sus deseos; y pese a quien pese; así es, que le entregue a su amigo el Abogado 100 duros, que este ponga 200 y se los entregue a quien él sabe con la carta presente, para que esta vuelva a sus manos; y si la entregasen a la Autoridad, que nada hay entonces que hablar; que  hagan lo que mejor les parezca, ya están advertidos para que no se quejen de lo que pueda suceder; pues él no se llevará chasco de lo que suceda, está a todo; terminando el Espés la carta con las palabras, o la guerra o la paz. Francisco Sánchez y Lucas Quílez escribieron a Juan Espés ofreciéndole 50 duros, cuya carta no quiso recibir Ramón Aznar ni la familia del Espés. Pero en la maña del 2 de enero de 1892, se presentó Ramón Aznar, el Aragonés, en casa de Quílez, por encargo de su cuñado Juan Espés diciéndole que iba por los 300 duros y con orden de este de no recibir cantidad menor; llamado D. Juan Francisco Sánchez entregaron al Aznar 875 pesetas el Sánchez y 500 pesetas el Quílez, presentándose entonces la Guardia Civil y detuvieron al Aznar con las cantidades dichas ya en su poder.

Seguimos con el relato del Diario de Avisos de Zaragoza:
"Fueron inútiles las preguntas y ruegos hechos al Aragonés para descubrir el paradero del Greñicas. Pero una vez aquel en la cárcel con varios individuos de la familia o parientes de éste, las autoridades todas dieron gallarda muestra de su actividad y celo, con somatén permanente, registros continuados, vigilancia por todas partes, hasta dar con los bandidos, que se guarecían en una casucha del Arrabal de Montalbán. 

Ante la guardia civil no hicieron resistencia los bandidos, y el Greñicas, que no se acordó en aquel momento mas que de su vida, pidiendo a sus aprehensores se la conservaran, desmintió su historia y la opinión que de él se tenía. La guardia civil de aquel puesto, sin más jefes que los cabos Navarro y González, el juez de instrucción D. J. Eduardo Tormo, su escribano D. Francisco Hernández Mateo, el alcalde D. Mateo Serna, secretario del ayuntamiento y todas las autoridades y personas de representación, contribuyeron por modo igual a tan singular captura, sin derramamiento de sangre y sin desgracia alguna. 

 El éxito coronó el esfuerzo de todos. La villa de Montalbán y sus habitantes, la comarca entera y la provincia de Teruel están de enhorabuena. Contribuyó con especial y tenaz cooperación a la captura de los bandidos, el alcaide de la cárcel D. Ramón Alegre y Feced, ex-sargento de ingenieros, probo y celoso empleado que, de su bolsillo particular, había sostenido inteligente espionaje, que dio por resultado poder comunicar a la guardia civil el paradero de los criminales. El juzgado procede sin tregua ni descanso en la formación del sumario, que será extenso y laborioso, dada la no vulgar inteligencia de los bandidos. Se ha telegrafiado a las autoridades superiores. Merece plácemes la benemérita guardia civil, el juzgado y las autoridades de Montalbán.

Periódico La Correspondencia de España
 
  El primer intento de fuga tras la detención tuvo lugar un mes después, en febrero de 1892; la noticia de “El Eco de Teruel” nos desvela, por ejemplo, que se utilizaban grilletes para amarrar a los presos. También se puede leer esta noticia en los periódicos El Isleno, Diario de Avisos de Zaragoza y el Noticiero Balear.

El Eco de Teruel
Los “breves días” se convirtieron en casi un año, pues el traslado de “Greñicas” y su cuñado y compañero de fechorías, Ramón Aznar (a) “Aragonés” se produjo el 10 de enero de 1893.
Eco de Teruel

 El 19 de mayo de 1893 fueron juzgados por robo. “El Eco de Teruel” refleja que el primero fue condenado a 34 años, y su cuñado a 16 años y dos meses.

Periódico La Verdad
Eco de Teruel


En diciembre de ese 1893; nuestro personaje sigue en la prisión de la capital y protagoniza un segundo intento de fuga tras el de Montalbán; nos da la noticia de nuevo “El Eco de Teruel”

En 1894, mientras era trasladado a la prisión de Melilla, se fuga de la cárcel de Almadrones el 10 de mayo, aunque consiguen capturarlo.
Periódico El Correo de España
Aunque también hubo quien quiso aprovechar la fama del Greñicas para delinquir. El 17 de mayo de 1894 un vecino de Plou se presentó a D. Lucas Quílez diciendo que iba en nombre del Greñicas para que le entregara 3000 duros y 2 chicas, hecho curioso que podemos leer en la noticia del Eco de Teruel
Noticia de El Eco de Teruel
Tras ser enviado otra vez al penal de Melilla vuelve a fugarse el 4 de octubre de 1895.
Noticia del periódico La Verdad

Noticia de El Correo de España

El 26 de diciembre de 1895, el Heraldo de Madrid publica la noticia de que el Greñicas ha comenzado a hacer fechorías en la provincia de Teruel después de cumplir larga condena, pero el periódico La Opinión rectifica la noticia asegurando que en realidad está fugado pero no se le espera por la zona de Montalbán.

Noticia del semanario La Opinión

A partir de esta fecha ya no se tienen noticias del Greñicas, hasta que en 1903 aparece en la prensa su nombre en una noticia de un triple asesinato que comete un sobrino suyo, Pablo Aznar, hijo de su hermana casada con Ramón Aznar, el Aragonés. Según esta noticia Juan Espés había sido visto en el Mediodía francés, Burdeos, en marzo de 1902, vivía allí así como su hermana que fue con sus hijos más pequeños. Ramón Aznar, el Aragonés, también emigró a Francia después de cumplir su condena rebajada con varios indultos.

El crimen de Gratecap

Según la noticia del periódico La Vanguardia del 22 de diciembre de 1903, el terrible crimen de Gratecap fue cometido por Pablo Aznar Espés, alias el Greñicas pequeño, de 26 años de edad, y Cayetano Vicente Cirujeda Martín, alias el Churro, de 31 años de edad, ambos de Montalbán. Vicente Cirujeda fue procesado a los 17 años de edad por fratricidio y a los 23 por amenazas de muerte, y otras varias por lesiones. Pablo Aznar hizo el servicio militar en Cuba y cuando volvió se reunió con su madre y hermanos en Burdeos.
 
El crimen fue perpetrado la noche del 23 al 24 de abril de 1902, en Gratecap, término de Genzoc, circunscripción de Libourne, departamento de Gironda (Aquitania). Los autores fueron detenidos en Bilbao y allí juzgados, siendo condenados a muerte. El relato de los hechos aparece en todos los periódicos importantes. de la época.

En Gratecap vivían Pedro Gracia con su esposa, Concepción Supervia, y el hijo de ambos un bebé llamado Edmundo de unos 5 meses de edad. Eran de nacionalidad española y estaban dedicados en Francia a los trabajos de agricultura y obras.  Por la condición de ser españoles amparaban y protegían a sus compatriotas cuando iban a Genzac, protección que dispensaron a Pablo Aznar, proporcionándole trabajo y vivienda en algunas épocas que estuvo en dicho pueblo.

Como españoles que eran, proporcionaban trabajo y vivienda a los compatriotas que allí iban, dispensando trabajado y vivienda al “Greñicas pequeño” en alguna épocas en que estuvo en el pueblo.
A medianos de abril de 1902, allí se encontraban Aznar y Vicente; en una ocasión oyeron hablar a Pedro Gracia del dinero que guardaba su mujer y que llevaba constantemente encima. En las primeras horas de la noche del día 23, los procesados, después de cenar se entretuvieron jugando a la baraja. A las dos de la madrugada se levantaron de la cama, subieron a la habitación en la que se encontraba Pedro Gracia, su mujer e hijo, y acometiéndolos con navajas, dieron a los tres muerte en el acto. La agresión de los esposos se hizo cuando estos estaban completamente indefensos, desprevenidos y solo con la ropas de dormir, y la agresión al niño cuando estaba en la cama. Pedro Gracia fue degollado recibiendo de los procesados 31 puñaladas en todas las partes del cuerpo, algunas de ellas en la región glútea cuando estaba muerto y boca abajo. Asimismo, Concepción Supervia fue degollada, recibiendo 12 puñaladas en todas las partes del cuerpo. El niño también fue degollado, recibiendo ocho puñaladas, todas ellas en el cuello. Cometidos estos crímenes, los dos procesados se dedicaron a coger cuantos objetos les convenía, y con ánimo de lucro se apoderaron, por lo menos, de dos billetes del Banco de España, de 50 pesetas cada uno, una moneda de oro de 10 francos, una cadena de plata, dos relojes, un revólver, unas botas y varias ropas, tasados todos estos efectos judicialmente en 50 pesetas.
Noticia del asesinato de Gratecap



Ruta de la Muela

http://costraypus.blogspot.com.es/2016/01/muela-de-montalban-desde-montalban-ruta.html
Pinchando en la imagen se accede a una entrada a un blog de rutas y senderos
donde está muy detallado e ilustrado el recorrido.
La Muela, situada al sur de Montalbán, nos ofrece una ruta circular entre pinares. El sendero está perfectamente señalizado y parte de la fuente de Valdemiguel. Durante el recorrido se pasa por los tres miradores que están situados en este macizo: Mirador Geológico de Valdemiguel, Mirador de Montalbán y Mirador del Morrón Royo. También se pueden visitar las cuevas del Greñicas y del Candil próximas a la fuente de los Vaciones.

El convento de Dominicos

Es en el seno de una de las familias nobles es donde se fragua la fundación del Convento de los Dominicos (se encontraba localizado en el actual cementerio municipal) de clara importancia en la vida de la villa de Montalbán.

D. Juan de Obón Escudero, fue caballero de la Orden de Santiago de la Espada, que le nombró su comendador en Montalbán. Se casó con doña Aurelia del Camino y Cavañes (natural de Fraga). Tuvieron cinco hijos, uno de ellos murió en Cerdeña y los otros cuatro tomaron el hábito de la Orden de Predicadores. El matrimonio hace testamento dejando a cada hijo 50 sueldos de legítima y heredero universal el cónyuge sobreviviente, pero proponen fundar un convento en Montalbán, movidos de la santa vida que sus hijos religiosos llevaban, al que vinieran a vivir sus amados hijos. Y así por medio del maestro general de la Orden de Predicadores, elevaron la súplica a León X.

Mientras se tramitaban las gestiones de la fundación parece ser que murió don Juan, quedando doña Aurelia heredera universal. Tiempo faltó a la señora para disponer su testamento, al verse al poco tiempo en grave enfermedad. "Y dejó heredero universal de todos sus bienes a micer Tomás del Camino y Cavañes, hermano suyo, doctor en ambos derechos y canónigo de la Seo de Zaragoza, con tal pacto y condición que no pudiesen pervenir dichos bienes ni parte de ellos a dicha Seo de Zaragoza, ni dicho canónigo pudiese disponer de ellos sino en obras pías o haciendo legado a alguna religión y en particular a la de Santo Domingo, por ser sus hijos religiosos della. Y que procurase de poner en ejecución el grande deseo que él sabía que su marido y ella habían tenido de fundar un convento en la villa de Montalbán y traer a él por moradores a sus amados hijos".

Admitió la herencia el canónigo, vino a vivir a Montalbán, y comenzó el convento con gran diligencia, de manera que en espacio de ocho meses hizo tres cuartos de los cuatro que tenía. Teniendo ya hecha la mayor parte del convento, procuró traer los cuatro hijos de los fundadores con un padre anciano y de cualidades para vicario llamado fray Juan de paz, con licencia del general de la Orden fray García de Loaisa, titulándolo de San Vicente Ferrer, en el año 1521. Es de saber que también la villa de Montalbán tuvo interés en la fundación del nuevo convento, porque meses antes había concedido "la ermita de Santa Lucía, ermita de dicha villa, y todo el patio y sitio que que delante y detrás y alrededor de dicha ermita hasta que señor y poseedor no tenga; para que en aquella o en el dicho patio puedan hacer y edificar un monasterio de la dicha Orden" .Mas dicha cesión de la ermita y el principio de las obras del convento no fueron del agrado del plébano y clérigos de la villa, de manera que cuatro años mas tarde se movió pleito sobre su pertinencia.

Y es de notar que ya entonces se tituló también de Monteceli de la observancia, manifestando la tendencia monástica de Piedrahita, de mucha oración y estrechez, junto con la predicación frecuente y el estudio prolongado. Así pues el convento pasó a denominarse Monasterio de San Vicente Ferrer y Santa Lucía de Monteceli de la observancia.

La fábrica del monasterio y la iglesia concluyeron en 1535. Desde su fundación el convento estuvo inmerso en diversos pleitos y pasó por penosas circunstancias que minaron su patrimonio. Uno de los hechos más renombrados fue el motín de los molinos. Existe constancia documental de que en 1690 tuvo lugar un enfrentamiento entre los vecinos de la villa y los frailes del convento por el uso de los molinos, iniciándose un motín que llegó a poner en peligro la vida de los frailes.

También es interesante la detención y prisión de Fray Juan Micó en 1528, durante dos años y cuatro meses.

"Estaba la puerta principal del monasterio cerrada. Angulo, pidiendo favor y ayuda y las llaves del rey, cogió un gran canto y dio un golpe tal en la puerta que rompió una esquina y entró. Había una segunda puerta también cerrada y con fuerza la abrió, y, forcejeando, franqueó la tercera, encontrando a fray Micó diciendo misa todavía. Esperó a que acabase, pero antes de que depusiera las vestiduras sacerdotales le asió de la casulla, tirando reciamente para sacarlo del convento... Y pisándole las vestiduras sacerdotales lo sacó, no sin antes haber tenido un forcejeo con los frailes que estiraban de él para sí. Y con la misma violencia echó fuera sucesivamente a los demás religiosos...

Así revestido fray Juan era llevado por las calles de la villa, mostrando singular paciencia y grandísima mansedumbre. Mas acaeció algo con que no contaba Angulo. Porque alborotóse el pueblo de tal manera que, con no haber gente en él, ocupada en sus haciendas, revistiéndose las mujeres de pechos varoniles, comenzaron a quitar los tocados de sus cabezas, y, cubiertos los rostros con los cabellos, llegaban a los ministros de la justicia diciendo: Gente desconocida, ¿por qué lleváis preso al santo de Dios, que, después que lo conocemos acá siempre hemos visto en él obras de santidad y ninguno pudiera haber hecho esto sino vosotros? No penséis que le podréis llevar donde son vuestros intentos. Y así, no pudiendo pasarle por la calle, se hubieron de detener por las muchas tejas que las aflijidas y varoniles mujeres echaban de los tejados... Él con mansedumbre, les decía: Mirad, buenas mujeres, que esta buena gente no tiene culpa, que les es mandado lo que hacen. Dejadnos pasar. Todo lo permite Dios por mis pecados. Cesaron las mujeres a instancia del bendito padre, inventado otra cosa a su parecer más terrible, convocando todos los muchachos del pueblo y cargándolos de piedras, diciendo apedreasen los ministros de la justicia y guardasen al santo. Hiciéronlo con tanta diligencia que el justicia fue el primero que quedó herido de su propio hijo... Quitáranles sin duda, el santo si no acudiera la gente que estaba fuera del pueblo, se refugiaron en una casa, hasta que los niños estuvieron recogidos."

La prisión del padre en el castillo, fue conmutada por la reclusión regalada (placentera) en casa de una señora del pueblo, su admirable penitencia y cosas milagrosas realizadas por el siervo de Dios hasta su libertad al cabo de cierto tiempo está publicado por Diago ( "Historia de la provincia de Aragón de la orden de Predicadores" de 1599)
https://books.google.es/books?id=Lg1Wu4PSYicC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q=montaluan&f=false
Pinchando en la imagen se puede leer el libro completo en Google books
Desde 1811 a 1814 los frailes son expulsados del convento y estuvieron dispersos por causa de la Guerra de la Independencia.
En noviembre de 1835, después de 314 años, abandonan definitivamente el convento por la desmortización.

También hay datos del convento en: Historias ecclesiasticas y seculares de Aragón (tomo I) 1622, escrito por Vincencio Blasco de Lanuza. En la página 223, cap XXXI. Convento de San Vicente Ferrer de Montalvan, memorias de varones santos.

https://books.google.es/books?id=WiOXJ3RE06AC&printsec=frontcover&dq=historias+ecclesiasticas+y+seculares+de+aragon+tomo+I&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=historias%20ecclesiasticas%20y%20seculares%20de%20aragon%20tomo%20I&f=false
Pinchando en la imagen accedéis al enlace de Google books
 Esta es una pequeña introducción, la historia es apasionante pero no cabe en una entrada de blog, os dejo el enlace a un documento PDF con la historia de los dominicos en Montalbán. Por si a alguien le interesa el libro original está publicado por Instituto de Estudios Turolenses: La orden de Predicadores en la provincia de Teruel, Rvdo. P. Fray Manuel García Miralles, 1964.

La Virgen del Castillo y su antigua iglesia

Para conocer algo de la desaparecida iglesia, que estaba en el castillo de Montalbán, contamos con dos referencias documentales con 140 años de diferencia. La primera es del padre Francesc Diago, "Historia de la provincia de Aragón de la orden de Predicadores" de 1599 (usada después por Labaña y Blasco de Lanuza).


Hoy los cipreses ocupan el sitio de la iglesia de Nuestra Señora del Castillo o Sta. María del Castillo de Montalbán.

Transcribo el texto donde se habla de la iglesia:

Es de la orden de los caballeros de Santiago (el castillo), y fue antiguamente monasterio en que vivían en comunidad los frailes y daban hábitos y criaban novicios. El claustro está aún en pie lleno de sepulcros alrededor. La iglesia está aún cual ellos la tenían. Y en medio de ella vi el sepulcro de don Pedro Fernández, hijo del rey de Aragón don Jaime el Conquistador, y señor de Ixar, con un letrero delante de él en el arco de la iglesia que dice de esta suerte: "Esta es la sepultura del muy noble don Pedro Fernández de Ixar, hijo que fue del Rey don Jaime, Rey que fue de Aragón, el cual priso (tomó) Valencia" 

Esta descripción viene a tenor del relato de la prisión de Fray Juan Micó (1492-1555), en el castillo, fue encarcelado en 1528 durante dos años y cuatro meses, pero de esto hablaré más detenidamente en un artículo sobre el convento de Dominicos.

https://books.google.es/books?id=Lg1Wu4PSYicC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q=montaluan&f=false
Portada del libro.
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La segunda referencia es del libro "Aragón Reyno de Christo y dote de María SSma." del padre Roque Alberto Faci (1739). Este texto habla sobre la Virgen y la desaparecida iglesia que había en el castillo.




A continuación transcribo el texto para poder leerlo con más comodidad:


La Antigua, y Noble Villa de Montalbán está situada en las Riberas del Río Martín, a la raíz de un monte alto, y blanco, que la dio nombre de Mons-Albus, o Albanus, como dice Bernardino Gómez Miedes (1). Favoreciéronla mucho N. Reyes D. Pedro II, D. Jaime I y D. Fernando el Católico. D. Jaime la mandó volver a murar, y la escogió para descanso de sus fatigas en la Conquista de Valencia; su Iglesia antigua Colegial y Parroquial está dedicada a N. Apóstol Santiago; a la Religión Militar de este N. Apóstol fue dada en Encomienda Mayor, dicha Villa por los años de 116o, como dice Zurita (2); sus Comendadores favorecieron mucho a su Iglesia, hay Tradición de haber estado en los términos de esta Villa N. Apóstol Santiago, y se hallan allí conchas, bordones, báculos y sombreros de piedra, insignias de sus Peregrinos, y celebrado señal de lo Lugares, que se glorian con la honra de haber estado en ellos Santiago; estiman Iglesia, y Villa tanto esta gloria, que en sus Armas conservan estas conchas. 
Véase Lanuza en la Historia Eclesiástica de Aragón (3) donde dice las excelencias de esta Villa. Yo diría más, y mayores, si no fuera digresión tan grande el referirlas.

En su Castillo se conserva una antiquísima Iglesia, y en esta se venera la S. Imagen de N. Sa. del Castillo; dióla título el sitio; esta S. Imagen fue ya aquí venerada antes de la venida de los Moros a España, y luego después de la Conquista de Montalbán (así se escribe bien, y no de otra manera, como varios Autores han hecho, confundiendo su nombre) fue hallada en el mismo Castillo, deshaciendo unas fábricas (obras) antiguas, para hacer otras, escondiéronla aquí los Godos, y la hallaron después los nuevos Conquistadores, como afirma la Tradición. Las circunstancias de su hallazgo (fueran milagrosas, o no) se olvidaron del todo, con el tiempo, y descuido. Está la S. Imagen en el Altar principal, que la devoción de los fieles ha ilustrado con un hermoso Retablo; ocupa su Nicho principal, y son colaterales suyos las antiguas Imágenes de S. Bartolomé Apóstol, y S. Blas; en lo alto se mira (ve) la Imagen de S. Fausto Mártir, en memoria de haber favorecido la Señora Marquesa de S. Martín a Montalbán, con una Reliquia de este Mártir Glorioso, cuyo Cuerpo se venera en Marlofa; son muchos los prodigios, que en la Villa hace este Santo. La S. Imagen de N. Sa. es de madera, tiene en alto, algo más de 3 palmos; está sentada en una Silla, que con la Imagen, y la de SS. Niño Jesús, es una sola pieza; tiene N. Sa. en la mano diestra con los dedos pulgar, índice, y medio una bolita, o esfera, como una nuez; en la siniestra sustenta al SS. Niño Jesús, que tendrá en alto una tercia; este tiene en su mano siniestra un libro, y su diestra descansa sobre el pecho de su SS. Madre, pero con el ademán de dar la Bendición, o de recibir de su Madre aquella bolita; muestra sus pies descalzos; N. Sa. tiene zapatos muy agudos en la punta, al uso antiguo; el vestido de ambas Imágenes es de la misma madera, y de color ámbar claro, que tira a encanelado; la devoción las viste con curiosos, y ricos Mantos, y adorna con Coronas de flores. El rostro de Madre, e Hijo es muy alegre, y gracioso.


El Patrocinio de esta S. Imagen se ve continuado en librar a Montalbán de enfermedades, y en la última peste, que afligió a Aragón, subían al Castillo los enfermos, no solo por buscar el aire más puro, sino más, por lograr el Patrocinio de María SS. que experimentaron singular en aquella epidemia. Hay varias Presentallas (ofrenda de los fieles por un beneficio) en su Iglesia. En las necesidades de agua es más continuado su favor, y es ya Proverbio en las que padece aquel territorio, quejarse? la devoción, diciendo: ¿Cómo los de Montalbán no hacen Novena a N. Sa. del Castillo? El Capítulo de la Iglesia de la Villa va en Procesión todos los años a este Santuario, en el Martes de las Letanías antes de la Ascensión; se celebran allí Misas, fundadas por el Licenciado Gerónimo Burguete, Racionero de la misma Iglesia, en la fiestas de la Presentación, Patrocinio, y Dolores de N. Sa. y en las fiesta de S. Cruz de Mayo, y Septiembre, y de S. Carlos Borromeo. Hay en esta Iglesia Capellán, o Rector, que es (cuando se escribe) el Dr. D. Francisco Biel, Beneficiado de la Iglesia de Santiago, con obligación de decir treinta Misas en el año en este Santuario. Dícese, que antiguamente cerca del Altar de N. Sa. manaba aceite, el suficiente para sustentar las Lámparas de N. Sa. S. Ana  S. Blas, y que con el mal uso de este favor, quedó desmerecido, y la Iglesia privada del mismo. En las necesidades de agua, no solo hacen la Iglesia, y Villa Rogativas a esta S. Imagen; sino también suelen bajar a la Iglesia Parroquial de Santiago, y la veneran allí muchos días. Toda la Comarca viene a este Santuario, con experiencia de favores grandes en sus enfermedades, y trabajos; tiénenla todos, como Atalaya, que los guarda de todos infortunios.

Todavía se venera a la Virgen del Castillo en nuestras fiestas patronales y se hace una novena en la que se cantan los Gozos a la Virgen del Castillo que podéis ver en este ENLACE 

A continuación inserto los valiosos comentarios que hace Isabel Tirado sobre esta entrada:
  • De ser cierto lo que dice el autor, la imagen de la Virgen del Castillo era anterior a la llegada de los godos y de la llegada de los musulmanes (principios del siglo VIII). Me parece muy improbable que se conservase una imagen anterior, incluso, al pre románico. Por la descripción nos hace pensar, de nuevo, en una talla del románico tardío similar a la de la Virgen de Cantalobos, cuando la zona de Montalbán y alrededores fue cristianizada (S.XIII, creo).
  • Si la iglesia se conservaba dentro del castillo, debió ser destruida por el General Cabrera, el Tigre del Maestrazgo, durante las guerras Carlistas (creo que en la última). Eso da a entender que Montalbán podía haber sido un baluarte liberal, lo suficientemente importante como para que los carlistas se tomasen la molestia de demoler piedra a piedra el castillo, iglesia incluida. 
  • Otra curiosidad: Esa iglesia conservaba una reliquia de San Fausto que, al parecer, había hecho algún favor a la señora marquesa S. Martín de Montalbán ya que es esta señora la donante de la figura del santo que tenía el retablo.
  • ¡Cuánta obra de arte perdida! Y ¡cuánta historia! El castillo, la iglesia, el retablo, el claustro, los dos conventos, el cementerio (contienen mucha información las lápidas)  la mayor parte de las murallas, la puerta de Valencia… y eso sin contar los tesoros de la iglesia grande, la actual.
  • Se constata también los efectos en Montalbán de la peste del siglo XIV, y las repetidas sequías.
  • El hecho de no tener fácil acceso a la medicina (excepto las curanderas o curanderos) hacía muy vulnerable a la población, por eso confiaban en los poderes naturales, la intervención de la Virgen, de los santos, y creían en los milagros.
  • En cuanto a la fuente, cerca del altar mayor, de donde manaba aceite, no creo que fuese ningún milagro. Era frecuente que, en un lugar protegido y de difícil acceso como pueda ser la parte trasera del altar, se situase el depósito donde se guardaba el aceite que los campesinos pagaban a la Iglesia como parte del impuesto llamado “diezmo”, que era una parte de sus cosechas. Puede que, en algún momento, se dejase de producir aceite y se acabó la fuente.

La ermita y Virgen de Cantalobos

En el libro Aragón Reyno de Christo, y dote de María SSma... podemos leer datos de la Virgen del Castillo y la de Cantalobos. Una parte no muy conocida de nuestra historia y de la forma de vida de los pobladores de Montalbán allá por el año 1700


Según este libro (intento transcribir el texto): 
Nuestra Sra. de Cantalobos se venera en una iglesia antigua, situada en los términos de la Villa de Montalbán, distante de ella una legua, entre su Occidente, y Septentrión, y otra legua del lugar de Lahoz. No hay memoria de cuando se construyó dicha iglesia, sí solo, que es muy antigua: en el año de 1550 mandó del Dr. D. Diego Espés Visitador del Arzobispado, por el Sr. Arzobispo D. Fernando de Aragón, que se reparase, habiéndola visto, que amenazaba ruina. Llámase de Cantalobos, quizá porque la partida tendría este nombre, siendo aquella eminencia (terreno elevado), en que está fundada, lugar, donde concurrían aquellas fieras, y darían no poco temor a los pastores, que tendrían allí sus ganados, por ser muy fértil su pasto: sábese, que antiguamente desde esa iglesia (donde hoy se conserva un carrascal) hasta el pinar de Segura, estaban todos los montes muy vestidos de diferentes árboles silvestres y matas. No falta quien diga, y no sin congruencia bastante, que invocándose así Ntra. Sra. Virgen de Cantalobos, puede interpretarse según el sencillo estilo de pastores y antiguo de Aragón, como si dijeran: Virgen S.S. de Canta (esto es, ahuyenta) los Lobos; dará motivo a los Oradores (realizan ruegos), para celebrar su Patrocionio.
La imagen de N. Sa. el S.S. Niño Jesús, y la silla, en que está sentado, son de sola una pieza; parece ser de pino; la silla se mira (se tiene en estima) por su espalda quemada, y muy negra, sin saberse, cuando, o como se prendió en ella el fuego; todo se halla ahumado hasta el cuello de N. Sa. En este lleva N. Sa. unas piedrecitas (parecen finas) rojas, y blancas, como gargantilla, y cuatro sobre la garganta, que forman una cruz, unidas con la misma encarnación. El rostro de N. Sa. es muy alegre, y hermoso; con los dedos, pulgar, e índice de la mano derecha tiene N. Sa. una bolita, como una cereza; con la siniestra (izquierda) extendida sustenta al Niño Jesús, que está sentado sobre la rodilla de su Madre; el Niño Jesús tiene la mano diestra recta, los dedos pulgar, índice y medio tendidos, y los restantes encogidos hacia la palma de la mano: con la siniestra sustenta un libro, unido al pecho; muestra sus pies descalzos; y su vestido de la misma madera, parece algo blanco, con unas estrellitas negras, vistoso. El vestido de N. Sa. es algo oscuro, con algunas estrellas, y coloridos, como de fuego; muestra la punta del pie siniestro con zapato puntiagudo, y lleva un cíngulo, pintado con unas cuentecillas blancas; la devoción viste a esta S. Imagen con varios manticos curiosos, y devotos. No hay Capellán especial, que cuide del culto de esta S. Imagen, sí solo, un ermitaño, que elige la Villa; pero en tiempo de recoger las mieses, para que tengan misa los labradores de aquel termino, y los que habitan la casa de administración, que hay aquí (y es de N. Sa.) pide la Villa, vaya un sacerdote a decir misa en los días de fiesta, y da la limosna para ella, la casa de N. Sa. La veneración de esta S. Imagen es universal en aquel partido, siendo muy frecuente el concurso (la concurrencia) de los devotos, a hacer aquí sus novenas.

Dejando estos favores, que han recibido los de esta Villa, de N. Sa. en la curación de varias enfermedades, escribo solamente este,  que sucedió en el año de 1708, poco más o menos. Teresa Aldrete?, mujer de Domingo Torres, vecino de Villarroya de los Pinares, estaba paralítica, sin poder valerse para cosa alguna; ofreció visitar a N. Sa. de Cantalobos de Montalbán, si curaba; y en breve consiguió la salud; olvidóse de su voto, como miserable, o lo dilató como tibia; volvió a enfermar de la misma enfermedad al cabo del año de salud; fue a visitarle, un pariente suyo el L. Mosén Carlos Torres, sacristán Mayor de la iglesia de Santiago de Montalbán, que compadecido de verla, apremiada de tantos dolores, la acordó (le recordó) su promesa, la afeó su tardanza, y olvido, y la excitó (exhortó), a invocar segunda vez a N. Sa. de Cantalobos. Quedó en breve sana, y habiendo venido a N. Sa. se conservó así.
Hacen procesión a esta iglesia todos los años la Iglesia, y Villa de Montalbán en el tercer día de Pascua de Pentecostés; y experimenta su Patrocionio, no solo en las enfermedades, sino también en las necesidades de agua; invocase a N. Sa. del Castillo, y si Dios no los socorre, acude la Villa a la de Cantalobos; así logró la lluvia dicha Villa en el año 1724, pues en el día 25 de abril siendo notoria la falta de agua, después de haber acudido a N. Sa. del Castillo, y haber llovido algo, se hizo Procesión muy devota, y penitente a dicho Santuario, y en este, una plática de penitencia, con que creció el fervor del Pueblo; trajeron la S. Imagen a la Iglesia de Santiago, y se veneró aquí en su Altar Mayor, 22 días y en el día 22 de junio, se llevó en Procesión General por toda la Villa con universal aclamación de la devoción suya, y Pueblos vecinos, que habías concurrido a su veneración, dando gracias a N. Sa. por tantos favores, como habían recibido por su intercesión; en el día 13 de este mes se restituyó  con la misma solemnidad, y devoción a su Iglesia. Celebra la devoción "Guía de Caminantes", contra inquietudes de ladrones, y Patrona de los ganados, gloriándose N. Sa. en su mismo título, de ser quien los libra de las fieras, y otros infaustos sucesos; así invocan humildes el pastor, el labrador, el caminante, y al fin, todos los afligidos, que desean verse libres por su intercesión de trabajos (penalidades), enfermedades y desgracias.
A continuación reproduzco los comentarios que ha hecho Isabel Tirado por su valor histórico:
La imagen de la Virgen de Cantalobos que se describe diría que se corresponde al prototipo de virgen de finales del estilo románico, entre finales del siglo XII y principios del XIII. Lo digo por este detalle: tiene el niño sobre la rodilla, no sobre la falda. Por lo demás, vestimenta y niño mantienen las pautas del románico. El hecho de que la madera de la talla esté chamuscada no tiene nada de extraño porque los incendios eran bastante frecuentes debido al uso de teas o velas de cera para la iluminación. La Virgen de Montserrat, por ejemplo, es "moreneta" porque está ahumada. 

Otro apunte: Fernando/Hernando de Aragón, el arzobispo de Zaragoza que ordenó reparar la ermita de Cantalobos, era un humanista del renacimiento aragonés que hizo mucho en favor de Aragón y se ocupó de fomentar el arte y la cultura. Era también virrey de Aragón, por lo tanto, tenía poder político y religioso. El cargo de arzobispo podía ser hereditario, como en este caso, y la Corona de Aragón lo reservaba para miembros de la familia real, la dinastía de los Trastámara, en abierta competencia con el Vaticano. Fernando/Hernando fue uno de los siete hijos de Alonso/Alfonso de Aragón, también arzobispo y virrey de la Corona Aragonesa, quien, por cierto, era el hijo ilegítimo que Fernando el Católico tuvo con Aldonza de Ivorra.

Cambiando de tema, la explicación "de canta" como "aleja/ahuyenta" me parece afortunada, acertada y muy verosímil. En cuanto al paisaje, sería curioso saber cuándo las montañas de Montalbán perdieron su cobertura de bosques. Probablemente se desforestaron en el siglo XIX, como tantos otros bosques en España y Europa, que fueron talados para generar la energía que alimentaba la industria y también para la construcción de los "caminos de hierro", aunque tuvieran que transportar la madera muy lejos. Reflexión: ¡Qué pocos de nuestros recursos se han aprovechado en el propio territorio! 

Una última cosa: es curioso el uso, en el texto, de las dos formas de "ese", la sencilla "s" y la doble "ss". Ignoro si la primera tenía fonética sonora y la segunda sorda, como en otros idiomas de la actualidad.